Por Miguel Colazo
Quinto gran premio de fórmula 1 del año y quinto ganador, nos está diciendo la estadística y el devenir histórico de la presente temporada que una ola de paridad técnica o de suspenso escénico han invadido a la categoría mayor de los monopostos internacionales. Pastor Maldonado, un muchacho venido de Venezuela, que hizo escuela en las categorías inferiores, fue campeón de la GP 2 y llegó a esa butaca gracias al apoyo económico recibido de su país, reivindicó al equipo de Frank Williams justo para el cumple de 70 años del patrón y luego de ocho años de aquel recordado último triunfo de la marca en Brasil, en el 2004, con Juan Pablo Montoya y motores BMW, formando una trilogía del más alto nivel, nada que ver con lo que actualmente es la escudería Williams en la especialidad.
Maldonado ya venía demostrando condiciones para estar cerca del podio o eventualmente encaramarse en alguno de los escalones, pero para ganar, todavía se lo consideraba verde. Sin embargo, en Montmeló tuvo un fin de semana excepcional, demostrándolo el sábado en la clasificación con el segundo mejor registro, que se convirtió en “pole position” cuando a Hamilton lo bajaron de ese sitial por jugar con la nafta demasiado justo (no Hamilton, sino los técnicos del equipo McLaren).
El Pastor venezolano hizo una magnífica largada, pero no pudo impedir que en la primera curva Alonso se le metiera por dentro y le arrebatara la vanguardia. Sin embargo, desde el segundo lugar se convirtió en un irritador y hostigador permanente del volante hispano, que con la Ferrari de seguro saboreaba por anticipado una victoria de local. Pero con manejo fino, estrategia de conductor táctico y esa dosis extra que se necesita para ser ganador, en las rondas finales, cuando todo parecía indicar que Alonso lo pasaría al final de la recta larga utilizando el DRS, de repente la Ferrari dio muestras que sus cubiertas no estaban del todo bien y era mejor conservar el segundo lugar que jugarse por un hipotético primer lugar a riesgo de perder todo en el intento.