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El morocho y el leñador

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Por Miguel Colazo

Cada carrera de Fórmula 1 tiene su característica especial, pero el Gran Premio de Bélgica es el que más juega con las nubes y las posibilidades de lluvia de distinta graduación a lo largo de su recorrido. Es muy difícil hacer un anticipo de ganador en una prueba en la que las estrategias o los golpes de escena pueden cambiar el panorama de un momento al otro.Weber perdió la punta del campeonato pero se perfiló como el principal piloto de Red Bull para el título.

La edición de este año venía con cinco candidatos firmes al título y con expectativas muy especiales, a partir de la remontada que mostró el equipo Ferrari en las dos competencias anteriores, con un Fernando Alonso que en ellas rescató un triunfo y un segundo puesto.

Sin embargo, desde el viernes en los entrenamientos oficiales, la lluvia se encargó de poner una cuota de suspenso que recién se disipó el domingo cuando se cumplieron las 44 rondas reglamentarias al circuito más extenso que transita la categoría, el de Spa Francorchamps.

Tras una prueba clasificatoria en la que Mark Weber aprovechó mejor que nadie el momento de pista limpia y se quedó con la “pole position”, Lewis Hamilton sacó en el último minuto y bajo una garúa que molestaba mucho el segundo mejor registro, Roberto Kubica se ubicaba tercero en la grilla, Vettel quedaba cuarto, Button quinto y Fernando Alonso en el décimo lugar.

En la largada, una vez más volvió a fallar el Red Bull Renault del australiano, perdiendo varias posiciones, en tanto Alonso sufría un prematuro encontronazo con Rubens Barrichello, que lo tiraba al fondo del pelotón. En la punta, Hamilton se consolidó desde el inicio y no hubo nadie que lo moviera ni lo inquietara, él mismo se provocó un susto muy cerca del final cuando con lluvia se fue del circuito salvándose por milímetros de colisionar y pudiendo volver en la punta de pura casualidad, ya que no todos tuvieron la misma suerte.

Por varias vueltas dominaron los McLaren Mercedes, con Hamilton sólido en la vanguardia y Jenson Button haciendo de escudero. Pero, una vez más (y ya van muchas) volvieron a fallarle las neuronas al “niño maravilla”, Sebastián Vettel, a quien se le desbocó el auto tras un fallido intento de sorpasso a Button, golpeando contra su McLaren, dejándolo maltrecho al costado de la pista y debiendo él ingresar a los boxes para cambiar la trompa, más luego cumplir una sanción de pase y siga por su alocada maniobra y más cerca del final todavía destrozó una goma tras rozarse con Tonio Liuzzi. La gente de Red Bull debe lamentar los puntos perdidos por errores de Vettel.

De esta forma, el morocho británico y el leñador australiano se encontraron primero y segundo, seguros de que Button y Vettel no sumaban ni un punto, lo que también le pasó a Alonso cuya Ferrari quedó cruzada en el medio de la pista. Con lluvia intensa terminó una carrera no apta para cardíacos, como solía decir el recordado maestro don José Ayi, con Hamilton cuidando el triunfo que le permitió recobrar la punta en el campeonato, Weber segundo muy cerca y Kubica rescatando un podio más que interesante, precediendo a Felipe Massa, Adrián Sutil, Nico Rosberg y Michael Schumacher.

Ahora en el campeonato manda Hamilton con 182 puntos, delante de Weber 179, Vettel 151, Button 147 y Alonso 141.

En la Copa de Constructores, Red Bull le lleva apenas un punto a McLaren (330 a 329).

En la próxima se viene Monza, donde Ferrari y Alonso están obligados a ganar, Vettel y Button a sumar, en tanto Hamilton y Weber llegarán con una ventaja estratégica y quien sabe como se irán del “santuario italiano”.

 

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